Llangréu acueye’l 5 de xunu un alcuentru de pandereta qu’entama’l Colectivu Sociocultural Filanderes en collaboración col Conceyu de Llangréu y con Cajastur. El llamáu I Certamen Rexonal de Pandereteres y Pandereteros tien l’oxetivu de convertise nun puntu d’alcuentru de tolos músicos que toquen esi instrumentu, que nos últimos años vien garrando un puxu especial dientro del ámbitu del folclore.

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Les filanderes con la plantilla de Venturo XXI

Escrito por lesfilanderes 3 - Junio - 2010

La plantilla de trabajadores y trabajadoras de la empresa Venturo XXI sigue encerrada para reivindicar al gobierno una salida a su situación laboral. El colectivo Les filanderes, entre otras asociaciones, estuvo allí apoyándolos.

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Artículo de opinión sobre Marcos Ana y «Les filanderes»

Escrito por lesfilanderes 13 - Diciembre - 2009

[Artículo de opinión publicado en La Nueva España]

Incansable Marcos Ana

Elisabet FELGUEROSO LÓPEZ

El día 9 de septiembre, en el Nuevo Teatro de La Felguera, el poeta Marcos Ana dio una leción de humanidad y vida. El autor presentó su obra biográfica «Decidme cómo es un árbol». Memoria de la prisión y la vida en un emotivo acto homenaje organizado cuidadosamente por el colectivo Les Filanderes como broche a los actos de su décimo aniversaro.

«El olvido es la forma velada de burlarse de la historia», dijo Mario Benedetti. Contra el olvido, contra la burla, sólo podemos defendernos con el arma de la memoria, y libros como el de Marcos Ana, son imprescindibles. Porque lo que no se cuenta, lo que no se escribe, al poco tiempo ya no existe y sus páginas son, por tanto, una tabla de salvación para la justicia histórica. Marcos Ana tiene un compromiso arraigado con la memoria; tanto es así que eligió los nombres de sus padres, Marcos y Ana, para formar el suyo; para que no cayeran en el olvido.

En las páginas de «Decidme cómo es un árbol», el poeta nacido en Alconada (Salamanca, 1920) va desgranando su intensa vida, marcada ineludiblemente por el paso por la cárcel como preso político durante la dictadura franquista. Una cárcel en la que dice convertirse en profesor de sueños, de tanto soñar la libertad. Una cárcel que es tortura, impotencia, rabia, tristeza, injusticia, opresión; pero que es a la par la solidaridad, el coraje, la lealtad, el altruismo de los compañeros. Ese valioso legado nos llega entre los versos del poeta, sus experiencias, sus viajes, en las historias de las personas que se cruzó en el camino.

«Decidme cómo es un árbol» deja una huella profunda en quien lo lee, en quien se acerca a través de las palabras del autor a una realidad terrible, próxima en el tiempo pero inadmisible en nuestra mente. Pero lo que resulta más impresionante no son los 23 años robados en prisión, las condenas a muerte, las torturas o la sádica represión franquista. Lo que más impacta es la muestra constante de dignidad incondicional. Si hubiera que definir con una palabra al libro, al autor o a su lucha, sería sin duda esa: dignidad. Y esa dignidad es tan grande, tan intensa, que eclipsa a la barbarie y a la sinrazón. Por ello, es necesario reconocer la labor de personas como Marcos Ana, porque sus vidas muestran que la integridad existe y es el único camino hacia una sociedad justa.

La presentación del libro estuvo precedida de una dramatización de los poemas del autor por parte del las actrices de Les filanderes, acompañada ésta por una proyección audiovisual que recordaba la tristeza de la guerra y la represión. Qué necesario es recordar el pasado para no repetirlo. Y qué necesarios poetas, personas como Marcos Ana que empuñan palabras cristalinas, luchan sin saber lo que es la venganza y pueden alzar muy alta su frente limpia cargada de buenos principios

Recital del poeta Marcos Ana

Escrito por lesfilanderes 10 - Diciembre - 2009

[Artículo publicado en La Nueva España]

Langreo, L. M. D.

El Nuevo Teatro de La Felguera albergó ayer por la tarde uno de los principales actos de celebración del décimo aniversario del Colectivo Sociocultural de Mujeres «Les Filanderes», un recital poético que protagonizó Marcos Ana, símbolo viviente de la lucha antifranquista. Un régimen que le mantuvo en la cárcel durante 23 años a causa de sus ideas comunistas, hasta que en 1961 la presión internacional se hizo insostenible y quedó en libertad. Marcos Ana presentó en Langreo su último libro, «Decidme cómo es un árbol», en el que hace un repaso a su vida; leyó poemas y escuchó como integrantes de «Les Filanderes» recitaron sus versos.

«Decidme cómo es un árbol, / contadme el canto de un río / cuando se cubre de pájaros, / habladme del mar, / habladme del olor ancho del campo / de las estrellas, del aire / recítame un horizonte sin cerradura / y sin llave como la choza de un pobre». El primer verso de este poema, «uno de mis favoritos, escrito cuando llevaba 22 años en prisión y ya no me acordaba de cómo era el exterior» es el que da título al libro de memorias de Fernando Macarro Castillo, nombre que el poeta cambia por Marcos Ana (los nombres de sus padres) cuando escribe. En la cárcel ingresó «sabiendo leer y escribir, y poco más». Fue en una celda de castigo donde descubrió su amor por la poesía. En uno de sus rincones había una grieta por donde otros presos «a veces metían alguna loncha de queso» para dar de comer al castigado. Un día metió la mano en la grieta «y encontré un papel arrugado y muy manoseado». Cuando lo abrió, era la página de un libro en la que aparecían poemas de Alberti, entre otros poetas. «Los leí y los releí cientos de veces», recuerda el escritor, «y al final empecé a componer mis propios versos. Sin escribirlo, porque no tenía con qué. Los pensaba». Tras conseguir sacar sus poemas de la cárcel, su obra se extendió con gran rapidez entre los españoles en el exilio. En 1961 fue excarcelado y se exilió en Francia. A partir de ese momento «dediqué mi vida a la poesía y a denunciar la represión» por Europa y América.

En su recital, Marcos Ana hizo un repaso a sus principales poemarios, «Poemas desde la cárcel», «España a tres voces» y «Las soledades del muro», y habló de sus memorias. «Es todo un placer estar en Langreo», afirmó el escritor, «con una gente que aprecia tu trabajo». «Les Filanderes» ya quisieron traer a Marcos Ana hace un tiempo, pero problemas de agenda lo impidieron. Finalmente, el poeta pudo venir «en un buen momento», el aniversario de “Les Filanderes”».

Artículo de opinión sobre «Les filanderes»

Escrito por lesfilanderes 10 - Diciembre - 2009

[Artículo de opinión publicado en La Nueva España]

Diez filando

Elisabet FELGUEROSO LÓPEZ

El Colectivo Sociocultural de Muyeres «Les Filanderes» lleva diez años dándole a la rueca incansablemente, tejiendo una malla de unión que abarca un territorio cada vez más amplio; diez años demostrando que en Langreo trabajamos muy bien por la cultura conjugando el esfuerzo en femenino plural. A lo largo de esta primera década de labor, la trayectoria de «Les Filanderes» ha situado a la asociación como un puntal, un referente en la vida del concejo, y basta con echar un vistazo a su agenda de actividades para verificar la fortaleza que ha ido adquiriendo paso a paso. Recientemente, el colectivo celebró su décimo aniversario públicamente en el acto de entrega del VIII Certamen Internacional de Relato Corto «Filando Cuentos de Muyer».

Muchas personas participamos con ilusión en este encuentro, donde el reconocimiento no vino sólo de la mano de los amigos y amigas de «Les Filanderes», sino que se sumaron al mismo diversas instituciones que han colaborado con la asociación, destacando el homenaje del Ayuntamiento de Langreo. Es justo que desde distintos ámbitos se reconozca la labor altruista que tantas personas llevan a cabo con ilusión. Marcos Ana, poeta que participará en el acto público del colectivo en Langreo, dijo que vivir para las demás personas es la mejor manera de vivir para uno mismo, y, a mi juicio, la participación social es un buen camino para llevar a cabo esta máxima. Por eso, estoy segura de que hoy el poeta se sentirá en el Nuevo Teatro de La Felguera como en casa, rodeado de «filanderes» que tejen sus hilos sin buscar más recompensa que la satisfacción personal de que la gente comparta sus ilusiones, disfrute con sus propuestas.

En un colectivo tan numeroso es lógico que haya un grupo de personas sobre las que recaiga el mayor peso de la organización, y sin el trabajo continuo de la junta directiva sería imposible sacar adelante la inmensa cantidad de actividades que se programan cada año (talleres, actuaciones, charlas, concursos, ponencias, encuentros, viajes, publicaciones…), y es justo agradecérselo a todas. Pero si hay una filandera «cum laude» es, sin duda, Asun Naves, la presidenta. Asun sigue la estirpe de las mujeres de las Cuencas: constancia, fuerza, empeño, iniciativa, tesón. Ella, por méritos propios, se ha convertido en cabeza visible del sólido grupo de «Les Filanderes», un grupo al que le quedan muchos filandones que realizar. A todas, compañeras, os felicito por esta década y por las que vendrán.

Entrevista a Asunción Naves, presidenta de «Les filanderes»

Escrito por lesfilanderes 3 - Diciembre - 2009

[Entrevista publicada en La Nueva España]

Langreo, Elena PELÁEZ

El colectivo sociocultural «Les Filanderes» cumple diez años. Un aniversario que cerrarán con una actividad en la que se presentará un libro de memorias del poeta Marcos Ana. Asunción Naves Peláez fue la primera presidenta de la asociación y una década después sigue al frente de esta entidad de mujeres

-Si vuelve la mirada atrás, ¿cuál es su balance?

-Muy positivo. Empezamos de forma humilde. Queríamos llenar un espacio que no estaba ocupado en el asociacionismo de la cuenca. Durante estos diez años el trabajo ha sido constante y duro. Se desarrollaron los fines de los estatutos, dividiendo el trabajo en tres áreas, Lectura y Literatura, Teatro y Social, no porque cada una sea un camino por sí sola sino para una mejor operatividad. Y contamos con apoyos importantes como el Instituto Asturiano de la Mujer, el Ayuntamiento de Langreo que el pasado día 20 no entregó un diploma en recuerdo de estos 10 años o Cajastur. También está con nosotros el grupo Arenas.

-En la primera de ellas se enmarca el certamen internacional de relatos cortos.
-Se convocó el concurso, que está consolidado con trabajos de diversas procedencias que abarcan un abanico completo de temas. También se trabajó en la recuperación de la tradición oral y organizamos talleres de escritura, un aula de lectura que incluye análisis crítico y grupos de lectura dramatizada a las que se unirán ahora representaciones. Nuestros talleres tienen como objetivo que las mujeres recuperen su espacio en la sociedad y que pierdan el miedo escénico si tienen que ir a algún mostrador oficial. En el área social apoyamos las reivindicaciones de las mujeres y asistimos a foros y tertulias.

-¿Qué proyectos tienen?

-Seguir colaborando con nuestra presencia en determinados foros. Abrimos además un nuevo cauce, la recuperación de la música tradicional asturiana con un taller con quince mujeres que tocan la pandereta que ya están actuando. Aquí no se pide ni credo ni religión, sólo hay que tener en cuenta los fines del colectivo.

-¿Cómo surgen «Les Filanderes»?
-El acta de constitución fue firmada por doce mujeres que ya estábamos en movimientos de mujeres pero que considerábamos que existía una parcela que no estaba cubierta. Fue un 8 de marzo, día internacional de la mujer. Se hicieron los estatutos y el colectivo echó a andar en septiembre.

-Es presidenta desde entonces.

-Sí. Siempre fue socia de base en movimientos de mujeres y para mí este nuevo papel fue difícil. «Les Filanderes» se dio a conocer fuera de la región y de España con el certamen internacional de relatos cortos y en 2003 fuimos invitadas por Laura González (ex eurodiputada y ex consejera de IU) a conocer el Parlamento Europeo.

-¿A quién se le ocurrió el nombre?
-La verdad es que teníamos otro nombre pero al registrarlo no lo dieron de paso porque aludía a una toponimia muy amplia. Pasaron los días y cuando estaba a punto de vencer el plazo una compañera nos dio una idea. Hicimos una lista con cinco nombres y elegimos «les filanderes». En Asturias todos sabemos qué es un filandón. Dimos de pleno porque nosotras no filamos lana pero sí palabras y sensaciones y confeccionamos libros. Hicimos todo lo que queríamos hacer y conformamos un grupo grande, variopinto, con mujeres desde los veinte a los setenta y pico años. Ha llegado a ser como una fuente con muchos caños y unas beben de lo que saben otras y otras de la experiencia de aquellas. Las jóvenes aportan la preparación académica y nosotras esa licenciatura en la vida. Es un aprender continuo unas de otras.

-¿Qué cambió en estos últimos años en el papel de la mujer en la sociedad?
-Se aprobaron leyes como la de la igualdad y la de la violencia de género. A pesar de estos avances hay que desarrollar estas leyes y para eso falta el poderoso caballero don dinero. Desde los años sesenta y setenta hubo un gran avance, llegamos muy arriba pero con solo apretar fuerte con el dedo puede resquebrajarse.

-¿Quedan muchas conquistas por delante?

-Sí. En los años setenta luchamos para que la mujer empezase a abrirse camino, pero sorprendentemente estas nuevas generaciones retroceden un poco en estos objetivos de independencia o de ejercer sus vocaciones. Eso nos entristece. Pensábamos primero en la independencia económica y después en formar una familia. Ahora, algunas chicas, no todas, pero sí un porcentaje más alto del que existía años atrás, en tener un novio y en casarse.