Recital del poeta Marcos Ana

Escrito por lesfilanderes 10 - Diciembre - 2009

[Artículo publicado en La Nueva España]

Langreo, L. M. D.

El Nuevo Teatro de La Felguera albergó ayer por la tarde uno de los principales actos de celebración del décimo aniversario del Colectivo Sociocultural de Mujeres «Les Filanderes», un recital poético que protagonizó Marcos Ana, símbolo viviente de la lucha antifranquista. Un régimen que le mantuvo en la cárcel durante 23 años a causa de sus ideas comunistas, hasta que en 1961 la presión internacional se hizo insostenible y quedó en libertad. Marcos Ana presentó en Langreo su último libro, «Decidme cómo es un árbol», en el que hace un repaso a su vida; leyó poemas y escuchó como integrantes de «Les Filanderes» recitaron sus versos.

«Decidme cómo es un árbol, / contadme el canto de un río / cuando se cubre de pájaros, / habladme del mar, / habladme del olor ancho del campo / de las estrellas, del aire / recítame un horizonte sin cerradura / y sin llave como la choza de un pobre». El primer verso de este poema, «uno de mis favoritos, escrito cuando llevaba 22 años en prisión y ya no me acordaba de cómo era el exterior» es el que da título al libro de memorias de Fernando Macarro Castillo, nombre que el poeta cambia por Marcos Ana (los nombres de sus padres) cuando escribe. En la cárcel ingresó «sabiendo leer y escribir, y poco más». Fue en una celda de castigo donde descubrió su amor por la poesía. En uno de sus rincones había una grieta por donde otros presos «a veces metían alguna loncha de queso» para dar de comer al castigado. Un día metió la mano en la grieta «y encontré un papel arrugado y muy manoseado». Cuando lo abrió, era la página de un libro en la que aparecían poemas de Alberti, entre otros poetas. «Los leí y los releí cientos de veces», recuerda el escritor, «y al final empecé a componer mis propios versos. Sin escribirlo, porque no tenía con qué. Los pensaba». Tras conseguir sacar sus poemas de la cárcel, su obra se extendió con gran rapidez entre los españoles en el exilio. En 1961 fue excarcelado y se exilió en Francia. A partir de ese momento «dediqué mi vida a la poesía y a denunciar la represión» por Europa y América.

En su recital, Marcos Ana hizo un repaso a sus principales poemarios, «Poemas desde la cárcel», «España a tres voces» y «Las soledades del muro», y habló de sus memorias. «Es todo un placer estar en Langreo», afirmó el escritor, «con una gente que aprecia tu trabajo». «Les Filanderes» ya quisieron traer a Marcos Ana hace un tiempo, pero problemas de agenda lo impidieron. Finalmente, el poeta pudo venir «en un buen momento», el aniversario de “Les Filanderes”».