Artículo de opinión sobre Marcos Ana y «Les filanderes»

Escrito por lesfilanderes 13 - Diciembre - 2009

[Artículo de opinión publicado en La Nueva España]

Incansable Marcos Ana

Elisabet FELGUEROSO LÓPEZ

El día 9 de septiembre, en el Nuevo Teatro de La Felguera, el poeta Marcos Ana dio una leción de humanidad y vida. El autor presentó su obra biográfica «Decidme cómo es un árbol». Memoria de la prisión y la vida en un emotivo acto homenaje organizado cuidadosamente por el colectivo Les Filanderes como broche a los actos de su décimo aniversaro.

«El olvido es la forma velada de burlarse de la historia», dijo Mario Benedetti. Contra el olvido, contra la burla, sólo podemos defendernos con el arma de la memoria, y libros como el de Marcos Ana, son imprescindibles. Porque lo que no se cuenta, lo que no se escribe, al poco tiempo ya no existe y sus páginas son, por tanto, una tabla de salvación para la justicia histórica. Marcos Ana tiene un compromiso arraigado con la memoria; tanto es así que eligió los nombres de sus padres, Marcos y Ana, para formar el suyo; para que no cayeran en el olvido.

En las páginas de «Decidme cómo es un árbol», el poeta nacido en Alconada (Salamanca, 1920) va desgranando su intensa vida, marcada ineludiblemente por el paso por la cárcel como preso político durante la dictadura franquista. Una cárcel en la que dice convertirse en profesor de sueños, de tanto soñar la libertad. Una cárcel que es tortura, impotencia, rabia, tristeza, injusticia, opresión; pero que es a la par la solidaridad, el coraje, la lealtad, el altruismo de los compañeros. Ese valioso legado nos llega entre los versos del poeta, sus experiencias, sus viajes, en las historias de las personas que se cruzó en el camino.

«Decidme cómo es un árbol» deja una huella profunda en quien lo lee, en quien se acerca a través de las palabras del autor a una realidad terrible, próxima en el tiempo pero inadmisible en nuestra mente. Pero lo que resulta más impresionante no son los 23 años robados en prisión, las condenas a muerte, las torturas o la sádica represión franquista. Lo que más impacta es la muestra constante de dignidad incondicional. Si hubiera que definir con una palabra al libro, al autor o a su lucha, sería sin duda esa: dignidad. Y esa dignidad es tan grande, tan intensa, que eclipsa a la barbarie y a la sinrazón. Por ello, es necesario reconocer la labor de personas como Marcos Ana, porque sus vidas muestran que la integridad existe y es el único camino hacia una sociedad justa.

La presentación del libro estuvo precedida de una dramatización de los poemas del autor por parte del las actrices de Les filanderes, acompañada ésta por una proyección audiovisual que recordaba la tristeza de la guerra y la represión. Qué necesario es recordar el pasado para no repetirlo. Y qué necesarios poetas, personas como Marcos Ana que empuñan palabras cristalinas, luchan sin saber lo que es la venganza y pueden alzar muy alta su frente limpia cargada de buenos principios